In memoriam Xavier Sabater 1953-2014 Barcelona

In memoriam Xavier Sabater 1953-2014 Barcelona
da Enzo Minarelli marzo 2014
 



Enzo Minarelli y Xavier Sabater (foto de Roberto Pasquali ) antes de la instalacción interactiva La Voz Reina, [donde hay una gran muestra de poemas sonoros de Sabater] Bolonia, Biblioteca Sala Borsa, y en el Departamento de Filología y Estudios Italianos de la Universidad de Bolonia.

 
 

   Hablando de Xavi, significa en primer lugar, recordar mi amor por España y el idioma español, ya que mi elección, como joven estudiante de la Universidad Ca 'Foscari de Venecia consistía en ponerlo en mi programa de bachillerado para tres años de estudio como lenguaje extranjero entre el asombro de todos.
Además de mi gran interés en las lecturas en el lenguaje de San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Ávila, Góngora, etc., yo estaba fascinado por los sonidos fonéticos. Mi primer viaje en territorio español a los veinte años, me llevó al cambio de trenes en la frontera de Portbou, debido a la diferencia de tamaño de los rieles en España. En 1972, la vida del dictador Franco estaba en marcha, pero todavía se sentía el clima de represión: una vez llegado a Barcelona, me acosté en un banco de un parque a descansar, para relajarme un poco después el viaje en tren, fue multado inmediatamente por dos guardias civiles. ¡Impacto pésimo con el mundo español ! Me dirigía a Jaca donde me había inscrito a un curso de verano en la universidad.
El hecho de que yo estaba familiar en el idioma español, me será muy útil más adelante en mi carrera poética, en mis incursiones tanto en España como en América del Sur y Centroamérica. "Cuidado, habla el niño y entiende perfectamente castellano", cuanto gratificante para mi ambición lingüística escuchar en las tiendas de la localidad pirenaica esta advertencia dirigida por los tenderos a los presentes cuando alineado esperaba el turno para ser atendido.
Xavi lo conocí personalmente en junio de 1992, él me había buscado después de descubrir mi antología Polipoesía salida en Zaragoza en 1987, Zaragoza porque el año anterior en el Palacio de Sástago presenté una exposición personal mía muy completa con todas las Fonografias, los videopoemas y los esquemas de ejecución.
Me dijo muchas veces que aquella antología, literalmente, le había encendido, para darle a entender el camino que iba a seguir en la poesía. En el mismo año también fue lanzado mi Manifesto de la Polipoesía, en Valencia, pero el libro con audiocassette incluido, editado por Javier Cinca, realmente lo había golpeado en el sentido de que por fin había encontrado a alguien que estaba experimentando en la misma dirección suya.
Hemos intercambiado muchas cartas, [aún no había e- mail], y llegó el tiempo para reunirse junto. Había sido invitado por José Iges para producir un poema sonoro sobre el tema de la ciudad invisible dedicada a Italo Calvino en la Radio Nacional Dos de Madrid, una vez logrado, la pieza titulada Autopoema autoradio y autodistrucción [música de Ares Tavolazzi, 1992] se organizó una presentación en el Instituto Italiano de Cultura, que atrajo a mucha gente, y luego de Madrid tomé el puente aéreo (el avión para Barcelona), donde tenía una cita con Xavier Sabater vagamente en su casa. En el aeropuerto me esperaba el director del Instituto Italiano de Cultura de Barcelona. Él se ofreció a acompañarme a la casa de Xavi. Tenía que ser un acto de bondad hacia mí, en cambio resultó ser un boomerang, había el aire típico del funcionario serio y tradicional, empezó a decirme que el barrio era infame, que no tenía confianza a conducir en ese lugar, ¿cómo podría un poeta vivir en un área como aquella? Después de varias aventuras, encontramos la casa, un sótano oscuro, sin agua corriente ni baño compartido con un chico sombreado que acababa estacionando en eso una bicicleta desvencijada, diciéndonos que había que esperar porque Xavi estaba fuera y no sabía cuando regresaba.
Más allá de este enfermante principio, Xavi era una buena persona, sin duda pertenecía al underground de Barcelona, vino de la calle, un poeta total callejero, tan radical en la posición que adoptó, pero su carácter era profundamente positivo, generoso, altruista, combativo, obstinado, valiente, descarado. Los primeros sentimientos favorables que he tenido desde el principio, desde cuando apareció en el umbral del sótano húmedo, son los mismos que me han acompañado toda la vida. Nuestra asociación comenzó aquel mes de junio de 1992 en el Teatro Bartrina de Reus, un pequeño pueblo catalán en el sur de Barcelona y duró hasta que nos dejó. Más de veinte años de estrecha cooperación: llegó a ser el valiente paladín, el firme defensor, el continuo propagador del verbo de la Polipoesía. El organizó en Barcelona más de veinte festival de Polipoesía, esos son un monumento a sus indestructibles habilidades de organización. Como en cualquier relación en la que la amistad se mezcla con la poesía, ha habido altibajos, pero siempre superado en el sagrado nombre de la Polipoesía, tal vez ambos la manteníamos más de nuestro propio trabajo. ¡Cuántas noches pasé a debatir, discutir conceptos, elaborar estrategias, con su inseparable cerveza en una mano y el cigarrillo igualmente inseparable en la otra! Tengo mil recuerdos de noches pasadas juntos en varias aventuras a Barcelona [ver la novela mía Polipoesía mon amour, 2005 ], el hecho de que Barcelona se había convertido en mi ciudad de adopción, hubo un tiempo cuando pensé seriamente en mudarme, allá me sentía como en mi casa, en la Papa [espacio barcelonés fundado por él ] como en la Universidad, en su propia casa de calle Rogent en el Clot, como en los distintos centros culturales de la ciudad, en las plazas, o en la miríada de pub, cafés donde me hacía rápidamente arrastrar por su manía de vivir en contacto con la personas. Tengo un pesar, un reproche que me hago a mi mismo, y ahora que es muerto, más me viene a menudo a la mente y me está rodando como un gusano. Hace unos años, se encontraba en un estado de coma durante unos dos meses, los médicos se habían dado por vencidos, no sé cómo, pero logró a pasar través de aquella terrible época de crisis y volver a la vida cotidiana. El problema es la vida de cada día, no estuve capaz de convencerlo, no estoy diciendo que tenía que dejar de beber y fumar, pero por lo menos mitigar la dosis. Cuando nos reunimos en 2009 para un otro festival de Polipoesía, me pasé todo un domingo a martillar en este botón. No había nada que hacer. Xavi era asì, para bien o para mal. Mejor que me acuerde de él, en el punto más alto de su parábola, en aquel mes de agosto de 1999, al final del siglo, cuando organizó al CCCB [Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona] una de las instituciones más importantes de la ciudad, el Primer Congreso Internacional de Polipoesía, con un grupo de invitados de todo el mundo, un acontecimiento que fue seguido por la prensa de Barcelona cada día con artículos, reportajes, entrevistas y ensayos. Cada mañana, entraba en mi habitación con un montón de periódicos y revistas bajo el brazo, y comenzaba orgullosamente a hojearlos bajo mis narices.
Cuando te extraño, Xavi, voy a poner en loop tu poema, el poema tuyo Saba-Sanyo-Casio, registrado para la CNN, como un símbolo duradero de tu poesía.
Xavi contigo, una pieza de Polipoesía desaparece, pero lo que has hecho nunca será olvidado, si la bandera de la Polipoesía aún ondeando hoy a toda velocidad es también, y sobre todo gracias a ti,
Xavi un abrazo,
hola, Enzo.

ver el artículo publicado en http://www.3vitre.it/xaviersabater.htm